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jueves, 2 de diciembre de 2010

ABEJAS ZÁNGANO POR RUBÉN.

                                                               Abeja zángano





Los zánganos son las abejas machos de la colmena; se desarrollan en celdas más grandes que las obreras, de 8 milímetros de diámetro y proceden de huevos sin fecundar (partenogénesis). Nacen a los 24 días de la puesta, la celda operculada es fácilmente reconocible ya que sobresale por ser más abultada que la de una obrera. Cuando se permite estirar panales a las obreras sin cera estampada es factible que construyan panales zanganeros, en los cuales la reina depositará huevos no fecundados que darán origen a zánganos. Es importante que el apicultor no lleve marcos con celdas zanganeras a la cámara de cría en virtud que la reproducción de estos es inversamente proporcional a la producción de miel. Las abejas mantienen naturalmente proporciones de zánganos elevadas, con respecto a la necesaria en la práctica apícola, destinada a la producción de miel.

Los zánganos aparecen normalmente en primavera, perdurando en toda la estación reproductiva de la colonia, primavera-verano-comienzo de otoño, siempre que existan reinas sin fecundar; siendo el tiempo de vida de aproximadamente 3 meses. Si el flujo de alimento es escaso las abejas obreras expulsan a los machos, muriendo de frío o hambre fuera de la colmena. Las colmenas con reinas vírgenes los toleran hasta la fecundación de la misma.

La fecundación de la abeja reina se produce en el vuelo de fecundación o vuelo nupcial, que normalmente las reinas repiten en dos, tres y hasta en cinco oportunidades. Copulando en pleno vuelo para caer al pasto muchas veces juntos. Luego de la cópula el zángano muere dado que se desprende su aparato genital. Las reinas copulan con hasta 15 zánganos, asegurándose de esta manera una variabilidad genética debido a la poliandria (varios padres) que tendrá la prole. La reina guarda en el interior de su abdomen el esperma de los diferentes machos con que copuló. Los zánganos no poseen aguijón, ya que el aguijón es en realidad un ovipositor modificado.



Características de un zángano

Los zánganos, son fácilmente reconocibles por varias características sus grandes ojos que se tocan si los observamos desde la parte superior, mayor tamaño, su abdomen rectangular largo y robusto y su vuelo ruidoso. En las fotografías es posible ver el tamaño de los ojos de un zángano y una obrera. Sus ojos al ser grandes le permiten tener un amplio campo de visión; es sin duda la casta que mejor ve, ya que deben poder localizar a las hembras vírgenes en el vuelo de apareamiento. Tienen lengua muy corta lo cual les impide libar el néctar, por ello son alimentados por las obreras. No tienen corbícula en el tercer par de patas como las obreras, lo que les impide el transporte de polen o propóleo. El no poseer glándulas odoríferas les permite entrar a cualquier colmena en virtud que las nodrizas que vigilan las entradas les permiten el acceso. No tienen aguijón.

Las funciones del zángano en la colmena

Fecundar a la reina: Entre los 12 y 24 días de su eclosión, están maduros para el apareamiento, la aletas que sujetan el aparato genital de la reina deben estar anaranjadas, realizan a cotidiano grandes recorridos en busca de colmenas con una reina virgen. En el vuelo nupcial, el zángano más fuerte fecundará a la reina, en virtud que es el que la alcanza más fácilmente, en su vuelo vertical. Suelen tener lugares específicos donde se posan en el día a la espera de un vuelo de fecundación, y si no consiguen fecundar una reina, vagarán de colmena en colmena. Este comportamiento los convierte en importantes transmisores de enfermedades.

Producir calor: Se coloca sobre los cuadros con cría reemplazando a las obreras nodrizas para producir calor y calentar la cría, liberando a las nodrizas para otras funciones.

Zánganos.

Repartir néctar: Los zánganos realizan la trofalaxis que es la conducta de repartir alimento entre las obreras, proveyendo alimento hasta a 50 obreras. El néctar con gran porcentaje de agua, debe pasar varias veces por el buche de las obreras para llegar a ser miel, de esta forma, los zánganos contribuyen a la elaboración de la miel.